Todo empieza. Placer mientras los movimientos recrean una sensación de cosquilleos suaves… hay que saber donde tocar. Cuanto mas rápidos son mas profundamente se sienten. De repente, los cosquilleos empiezan a subir por la espalda y a bajar por las piernas. Una tensión en el cuerpo, una tensión general que se apodera de ti, tu cara, tus piernas, y hace que te quedes quieta, congelada, pero con ganas infinitas de moverte. Decides moverte… y empieza lo bueno… gritas, tiemblas, gimes y disfrutas. Finalmente das un ultimo suspiro, sonríes y quieres mas, es como una droga que se apodera de ti, se te corre el maquillaje, vas pedo de placer, quieres más y puedes seguir. Tienes el cuerpo fuera de si, solo quieres quedarte en mitad de ese momento sintiendo esos mini cosquilleos que te siguen recorriendo el cuerpo. Quieres más... y puedes tener mas, vuelves al inicio y así sin parar.
Es muy complicado describirlo con palabras.
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