miércoles, 18 de julio de 2012

3s

Ya es hora de decir las cosas claras, o por lo menos hacer una divagación mental de estas que tanto me gustan.
Empecé haciendo un diario de viaje, la verdad es que lo hice unos cuantos días, y por suerte no seguí. Creo que para que eso salga realmente bien tiene que ser un viaje con alguien mucho menos importante a tu lado o un viaje sola. Aun así, escribí siempre que me quise desahogar por cualquier motivo, sentirme sola, estar muy feliz, haber encontrado lo que buscaba en el viaje, o sencillamente contando la travesía mas divertida y rara de mi vida.

Puede que para contar esto, me tenga que remontar a tiempos inmemoriales, cuando le contaba lo maja que era mi abuela, la que vivía en Perú, y que a mis abuelos por parte de padre no les hiciese mucho caso porque eran/son raros. Luego de la crisis, el plan siguió en marcha el plan con muchas intensiones entrecortadas por el mundo y esperando a que pasase para que muchos pudiesen volver a respirar, entre ellos yo. No me puedo remontar a contar todo y cada mínimo detalle, al menos hoy no. Pero puedo explicarlo en un solo párrafo y decir que después de todo las sensaciones en mi cabeza van cambiando poco a poco, la verdad es que avanzan mas lento que de costumbre, y las hormonas femeninas hacen lo que tienen que hacer mes tras mes. No obstante, aquí seguimos, me encanta este lugar, su caos y la manera tan criolla y tan poco refinada que tiene la gente de hablar y de hacer todas las cosas, la manera de volverse locos con las fiestas y probablemente desfasar de una manera que echaba de menos, la comida de mamá Julia y como no, estar con con toda mi familia, que parece poca pero es mucha.

Es curioso, cuando mas pasa el tiempo mas y menos me importa la gente, mas pasa el tiempo y mas te das cuenta de como está estructurado tus esquemas sociales y las cosas que harías y no harías a lo largo de tu vida. Puede que ahora empiece a madurar un poco, realmente esto es distinto.

Paso la primera semana y se empezó a soltar, poco a poco empezó a abrirse a ellos, no era nada difícil mas teniendo en cuenta la manera de integrarla que tiene mi familia, hacen que seas uno mas y que estés como en casa, y cuando nos quisimos dar cuenta Cusco estaba a la vuelta de la esquina.

CUSCO, CUZCO, bendito lugar, Ollantaytambo, Aguas calientes (el también llamado Machu Picchu pueblo), La Salinas, Moray, Sacsaywaman, y como no Machu Picchu. Sin aire en los pulmones y con poca fuerza llegamos, llegue, mejor dicho.
Es terrible. Es mi definición para todo esto, es terriblemente loco, y con esto me refiero a que los incas estaban colgados, hacían caminos entre montaña y montaña y no paraban de andar y de hacer templos y de venerar a sus tres dioses, el cóndor, el puma y un animal que poco me gusta... locos, loquisimos, me encanta. Pero como no, llegaron los españoles, y si, desestructuraron la ciudad incaica y mi ciudad, mi modus operandus... como no, se vio cambiado por un español. Toda la semana en Cusco fue un mix de sentimientos y cosas que me trallaron bastante la cabeza, pero realmente la alegría me desbordaba siempre. No había momento en que por mas cansada que estuviese no fuese tan internamente feliz. Era el viaje, era mi viaje, el menos preparado y para el cual tenía mas ganas, no me puedo quejar de nada de este viaje, todo siempre es mejorable pero bueno, las cosas fueron como fueron y ahí se quedaron.

Me parece muy poco escribir un párrafo de mierda de mi viaje a Cusco, pero ya me detendré a contar mas cosas si desentierro mi pequeño y peculiar diario de viajes y así, ya de paso, hago un poco de critica social, porque si, desde luego mi vastisimo país la necesita.

Supongo que la vuelta, la ultima semana con compañía en Lima, fue bastante peculiar, muy triados en casa, y saliendo menos pero con bastante fuerza para hacer lo que hacíamos. No volvimos a hablar mas de las cosas, aunque mas de una vez hubiese venido mejor hacerlo. Siempre me cojo de mi modelo y decido no hablar, aun cuando se que lo mejor es hacerlo. Prefiero tragarme eso que la gente llama ''orgullo'' y seguir con la cabeza alta y mordiendo a amigos altos y grandes que se dejan morder para que tu tragedia sea menos trágica. Con algún que otro incidente cenamos como no, con palillos chinos, en nuestros famosos y muy concurridos chifas, comida china al mas estilo peruano, como siempre con el toque de especias que hace tan especial la gastronomía de esta ciudad. Como no, con una cerveza a lado nos reímos y hablamos, puede que un poco mas...
Pero si me tengo que quedar con algo de todos estos días me quedo con el último día. y no me refiero a la mañana de aeropuerto, me refiero a la ultima noche en mi casa. creo que nunca había sido una situación extremadamente cómoda y en esas circunstancias, desde luego no fue por el pisco, ni los carbonara, fue la atmósfera de buen rollo que creamos y que hizo que me emocionase mas de la cuenta, por suerte o desgracia era uno mas, y fue cuando me di cuenta de que le echaría de menos... mas de lo que esperaba
joder joder, no estaba preparada, para lo poco moñas que soy, no estoy preparada ni para escribir esto pero no pensaba que podía ser tan genial y tan completamente feliz y triste. Asique solo diré: raro.

Como siempre estas cosas suelen pasar, así pues seguimos con las rarezas hasta que a las 6 que se fue. Volví a casa con mi abuelo, y desayunamos, y a partir de ahí, la historia ya la empezáis a saber de manera mas fluida...

No dejará de ser tan interesante como los capítulos anteriores, porque he de decir que cuanto mas percalezca mi vida mas me gustará, pero las tres semanas se acabaron y con ellas muchas cosas han nacido y muchas otras también acabaron.

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